Presidenta general de la Asamblea de las NN. UU.: “Hoy, Bolivia es el tercer país con los índices más altos de paridad en el ámbito legislativo, en el mundo”

Jueves 8 de agosto de 2019

(LA PAZ).- La presidenta general de la Asamblea de las Naciones Unidas, María Fernanda Espinosa, afirmó, esta noche, que Bolivia es el tercer país con los índices más altos de paridad en el ámbito legislativo, a nivel mundial, y el primero en tener una ley contra el acoso y la violencia política contra las mujeres, esto en la conferencia que brindó en el auditorio de la Casa Grande del Pueblo, junto al vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera.

“Hoy, Bolivia es el tercer país con los índices más altos de paridad en el ámbito legislativo, a nivel mundial; ha creado un sólido marco legal para proteger a las mujeres de la violencia y, de hecho, es el único país que cuenta con una ley contra el acoso y la violencia política hacia las mujeres y la lucha contra el feminicidio ha sido declarada una prioridad gubernamental. Todo esto habla muy bien del Estado Plurinacional de Bolivia”, aseveró Espinosa.

Asimismo, señaló que en el país se implementan programas y políticas que sitúan a las mujeres como agentes de cambio y protagonistas de la construcción de una nueva sociedad con justicia y que respeta a la Madre Tierra y agregó que las madres solteras son priorizadas en la provisión de tierras, al acceso a viviendas, se ha incrementado el índice de escolarización de las niñas y se ha reducido la mortalidad materna infantil.

“Bolivia es un claro ejemplo de lo que se puede hacer, en la última década ha logrado avances enormes en la situación económica, social y en la participación política de las mujeres. La Constitución Política del Estado, de 2009, ha sido clave para esta transformación al incorporar un nuevo paradigma de desarrollo basado en el principio y los valores del vivir bien”, complementó.

Por su parte, el vicepresidente del Estado afirmó que la desigualdad entre hombres y mujeres no es natural, esta se refiere al acceso de derechos sociales y es un producto de las relaciones humanas, de convenciones, luchas e imposiciones entre los seres humanos.

Igualmente, García Linera dijo que la desigualdad entre hombres y mujeres surgió a partir del esfuerzo por apropiarse del trabajo, el cuerpo, procreatividad y emotividad de la mujer, “en cierta manera, ciertas familias son formas de control” y esto representa a la violencia simbólica que se reproduce, se reactualiza y se normaliza en la vida cotidiana.

También indicó que la desigualdad se institucionaliza muchas veces por regímenes de legalidad que la hacen parecer como algo normal, como el no acceso a la propiedad de la tierra, el no tener derecho al voto, entre otras; cosa que han cambiado con la lucha de las mujeres, pero se dan otras maneras de imponer jerarquías, como el lenguaje, una narrativa corporal y el sentido común. Y agregó que para luchar contra la desigualdad es necesario promover la modificación de estos esquemas mentales.

De igual forma, agregó que existe democracia si se lucha por la igualdad y esto se da por presencia de un sector de la sociedad que demanda su derecho al reconocimiento, es decir, “la democracia anclada en la conquista de la igualdad”, resumió.

Finalmente, la autoridad nacional destacó los tres retos lanzados por Espinosa: erradicar la violencia hacia la mujer, aumentar la participación política de la mujer y suprimir los estereotipos jerarquizados de estas desigualdades.

“Esta es una agenda imprescindible de este siglo y, en torno a esta u otros elementos más radicales, se ha construido un movimiento, el mundo está viviendo un renacimiento de un poderoso movimiento multiforme, no partirizado de mujeres”, enfatizó.