Hoy se entregó el Decreto Reglamentario de la Ley 1161, de libertades religiosas, organizaciones religiosas y de creencias espirituales

Jueves 3 de octubre de 2019

(SANTA CRUZ DE LA SIERRA).- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, indicó, esta noche, que el presente Decreto Reglamentario de la Ley 1161, del 11 de abril de 2019, de libertades religiosas, organizaciones religiosas y de creencias espirituales, se refiere a la otorgación, adecuación, revocación y registro de personalidad jurídica de las organizaciones religiosas y de creencias espirituales en el país, esto en un acto que se desarrolló en el hotel Camino Real, de la capital cruceña.

Este decreto reglamentario servirá para operativizar en la práctica lo establecido en la Constitución Política del Estado (CPE) y la Ley 1161, es decir que se establecen los mecanismos consensuados para la obtención de las personerías jurídicas, las funciones de las organizaciones religiosas, sus actividades y el respeto a las mismas.

Asimismo, señaló que también representa el respeto de parte del Estado a las diferentes iglesias e indicó que ha surgido de las decisiones y expectativas de las organizaciones religiosas y de la voluntad del Estado para garantizar el reconocimiento y respeto a la diversidad de las creencias religiosas que se practican en el país.

El mandatario de Estado también dijo que un Estado democrático y libre debe basar estas cualidades en un respeto a las creencias, por lo tanto debe fomentar, reconocer, justificar y reivindicar la pluralidad de creencias en todos los ámbitos de la vida, especialmente, en el religioso.

Por ello, destacó que una de las grandes virtudes de la Constitución Política del Estado, aprobada en 2009, radica en que colocó a Bolivia en la vanguardia de los Estados latinoamericanos y de los procesos democráticos, por ello se determinó que fuera un Estado laico, es decir, que reconoce y respeta las distintas creencias de los seres humanos.

De igual manera, la autoridad nacional dijo que el Estado tiene la obligación de cohesionar a la sociedad y que esta tarea también es una responsabilidad de las iglesias como parte de su filosofía y enseñanzas religiosas por lo que apeló a que conjuntamente se logre ese proceso de transición que permita cohesionar a los bolivianos en torno a valores y creencias fundadas en la solidaridad, igualdad, el respeto mutuo y el altruismo.

También les exhortó a unir esfuerzos para combatir y eliminar el alcoholismo de la sociedad ya que esta enfermedad trae violencia y desintegración de las familias, con ello maltrato y abandono.