El vicepresidente brindó una conferencia en la Universidad de Oxford, Inglaterra

Lunes 4 de febrero de 2019

(OXFORD-INGLATERRA).- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, explicó, hoy, en una conferencia magistral brindada, en la Universidad de Oxford, ubicada en la ciudad del mismo nombre, en Inglaterra, los tres cambios estructurales que ha tenido la sociedad boliviana en los últimos 70 años: la estructura económica; la composición de las clases sociales bolivianas y las narrativas políticas con capacidad de movilización.

En una mirada de largo aliento, explicó los momentos de mayor crecimiento de la economía entre los años 1959-1968 y 2005-2018, la modificación de los sectores que generan mayor valor, el cambio en los ingresos monetarios y la diversificación económica.

En lo que se refiere a los últimos años, la autoridad nacional resaltó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia que era de 8.784 millones de dólares en 2005, pero cuando el presidente Evo Morales y su persona asumieron el mando del país este empezó a crecer hasta contarse en la actualidad con un PIB de 40,5 mil millones de dólares gracias a la implementación del modelo económico elaborado por los mismos bolivianos que fomentó la diversificación de la economía y el desarrollo del mercado interno.

Dentro de la diversificación de la economía, García Linera mostró que entre 1950 y 1970, la economía del país se apoyó casi estrictamente en la minería y recién desde 1971 se incorporó la actividad del sector de hidrocarburos, actividades que tuvieron un 13,1 % de participación en el PIB de 2017 y el resto lo ocupó el sector de la agricultura con un 14,09 %; la industria manufacturera con un 12,75 %; el comercio con 8,68 %; la construcción con un 3,6 %; y otros servicios como transporte y demás con un 28,98 %.

Además, de contarse con una inversión pública que en 2018 alcanzó los 7.411 millones de dólares para la concreción de obras de grande, mediana y pequeña magnitud que favorecen a toda la población del país, la misma, que entre 1993 y 2005, apenas alcanzó, en promedio, a los 556 millones de dólares.

De igual manera, el vicepresidente destacó los pilares que componen este periodo de crecimiento económico del país, los mismos que han situado a Bolivia por sexta vez, cuarta consecutiva, en el primer lugar, a nivel latinoamericano, en crecimiento económico; y estos son la nacionalización de los sectores estratégicos del país como hidrocarburos, en el que se concretó que entre el 82 y 85 % quede para el Estado; de la minería con un beneficio para el Estado que está entre un 50 y 55 %; el sector de generación de energía eléctrica, parte de telecomunicaciones y el servicio de agua.

Como parte de estos pilares también se encuentra la medida que el gobierno impuso a la banca privada para destinar el 60 % del dinero que poseen a créditos para la producción y para acceder a vivienda propia, con una tasa de interés de máximo del 6 %.

Otro pilar de este crecimiento fue la bolivianización de la economía mediante la otorgación de créditos, que llegan a un 98,1 % en 2018, como del incentivo del ahorro, que es de un 87,1 %, en moneda nacional.

Así también, el mandatario del Estado boliviano indicó que otro pilar del crecimiento económico del país es la redistribución de la riqueza que ha permitido que se reduzca significativamente la pobreza moderada de 59,6 % en 2005 a 34,6 % en 2018; y que la extrema pobreza se haya reducido de 36,7 % en 2005 a un 15,2 % en la actualidad, esto gracias a la implementación de diversas políticas que favorecen a los más necesitados entre las que se encuentran la entrega de bonos de incentivo a la permanencia escolar, a la adecuada alimentación de las madres gestantes que no tengan seguro médico, la mejora de vida de los adultos mayores y muchos más.

Asimismo, se logró la reducción de las desigualdades con el incremento del salario mínimo que en 2005 era de 440 bolivianos, como 50 dólares, y en la actualidad llega a 2.060 bolivianos, cerca de 300 dólares.

La autoridad boliviana señaló que para continuar con el crecimiento económico y hacerlo sostenible se ha incursionado en una industrialización selectiva del gas, se realiza la fundición de minerales, se construyen plantas para la industrialización del litio, y se avanza en la industrialización de la agricultura, la manufactura y el conocimiento.

Respecto a la estructura social que se presenta actualmente en el país, García Linera explicó que gracias al modelo económico aplicado ya no se representa como una pirámide sino que de acuerdo a los ingresos, se cuenta con un 62 % de la población, que equivale a siete millones de personas, que tienen ingresos medios; 34 %, equivalente a 3,9 millones de personas, tiene ingresos bajos y solo un 4 % que tiene ingresos altos, lo que equivale a 443 mil personas.

Además, indicó que en Bolivia, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los países vecinos, se produce una recampesinización en el área rural, ya que las personas retornan a sus lugares de origen porque existen las condiciones necesarias para que tengan una vida digna, como servicios básicos, salud y educación. De igual manera, señaló que existe una mayor cantidad de personas que concluyen su instrucción escolar y que cada vez se incrementa el porcentaje de jóvenes que ingresan a las universidades lo que también muestra el camino de la superación y a contar y ofrecer mejores condiciones de vida a sus familias.

Pero también se refirió a la emergencia de una clase media nueva, la misma que muestran características diferentes a la clase media tradicional, inicialmente son de origen plebeyo porque está compuesta por los hijos de campesinos, indígenas y trabajadores que recibieron instrucción en las universidades, surgen tanto en las áreas rurales como urbanas, cuentan con una flexibilidad asociativa que les permite tanto contar con el apoyo de su familia, comuna, barrio, sindicato y demás y/o pertenecen a otro tipo de comunidades virtuales regidas por las redes sociales en las que se conglomeran de acuerdo a afinidades e intereses comunes, cuya presencia y potencialidad garantiza la continuidad del crecimiento económico.

Finalmente, el vicepresidente boliviano señaló que se presentan actualmente nuevas tensiones sociales entre las nuevas clases medias y las tradicionales, entre el Estado y los movimientos sociales, entre el crecimiento y la Madre Tierra, y el núcleo social y la irradiación hegemónica.