El presidente en ejercicio destacó los siete pilares para que Bolivia cuente con una tasa de crecimiento estable en los últimos años

Martes 8 de mayo de 2018

(LA PAZ).- El presidente del Estado en ejercicio, Álvaro García Linera, la noche de este martes, participó en el seminario internacional: “Evaluación y perspectivas de la economía boliviana y de la región”, el cual se desarrolló en el auditorio del Banco Central de Bolivia (BCB), oportunidad en la que el mandatario destacó los siete pilares para que Bolivia tenga una tasa de crecimiento estable y un destacado éxito económico en el continente.

“Yo considero que son siete los pilares que, de alguna manera, explican la cualidad, el contenido, la sustancia y el éxito de la economía boliviana”, afirmó la autoridad nacional.

En la ocasión, el mandatario de Estado indicó que Bolivia trabajó políticas económicas productivas y agrarias que configuran uno de los esquemas de economía más exitosos del continente, porque, pese a la crisis económica, el país cuenta con una tasa de crecimiento estable y en mayor porcentaje que la de los países vecinos, la cual alcanzó, en 2016, a 4,3; en 2017, 4,2 y que para esta gestión el gobierno nacional prevé un crecimiento por encima del 4,5 %.

Como primer pilar, García Linera identificó a la retención del excedente económico, tal el caso de los hidrocarburos, este es el primero ya que el 45 % de las exportaciones bolivianas dependen del gas, por lo que se estableció una política de retención que se divide en 50 %, en regalías de IDH; el 7 % en ganancias recuperables; ganancias de empresas operadoras, ganancias de YPFB y pago de impuestos y patentes. Así también indicó que la retención de 17 millones de bolivianos de Entel es importante, entre otras medidas.

“Del promedio total de los recursos que genera un millón de metros cúbicos de gas cada día, el 78 % pasa al Estado, un 7 % es costo recuperable que son propiedades del Estado, las máquinas, los tubos y un 15 % que quedaría como ganancia de la empresa”, explicó detalladamente.

Como segundo pilar, identificó a la redistribución de la riqueza y los recursos como hecho de justicia social y económica, política que permite que haya menos pobres, menos sufrimiento y el conjunto de la economía se dinamice porque las familias comienzan a consumir más, hay mayor ahorro en la banca, lo que genera más riqueza.

“La gente gasta en el mercado interno y vuelve a generar riqueza, vuelve a redistribuir y, entonces, se arma un bucle que permanentemente se retroalimenta”, complementó la autoridad nacional.

En relación al papel del Estado, en el modelo económico boliviano, dijo que tiene una característica propia, porque no se trata de algo asfixiante sino de un rector, director, organizador, pero no totalizador.

Sobre la bolivianización del sistema financiero, señaló que una de las primeras medida que llevó adelante el gobierno nacional estuvo la de controlar el Banco Central de Bolivia y con ello el flujo, además de la nacionalización de las empresas estratégicas.

La autoridad indicó que existe una creciente inversión del Estado que permite mejorar la condición de vida del 40 % más vulnerable de la población boliviana, porcentaje que constantemente va en incremento. Además, indicó que la cobertura de pensiones llega a más de la mitad de la población nacional, el gasto en salud alcanza al 43 % de la inversión pública, al igual que el de educación, en sus diversos ámbitos.

Sobre la inversión estatal, dijo que la misma alcanzará a los 7.400 millones de dólares, en la presente gestión, la cual debe ser ejecutada en su totalidad, también indicó que, como país, se tiene la mayor participación de la inversión pública como parte del Producto Interno Bruto (PIB) y que los datos superan a los países de la región.

“Estamos financiando la inversión pública con el 80 % de recursos propios y el 20 % con recursos de crédito externo. Esto nos permite realizar un conjunto de actos de soberanía”, destacó la autoridad nacional.

García Linera también identificó como uno de los pilares de la economía el elevado ahorro interno, el cual pasó de 3.800 millones a 25 mil millones de dólares en el sistema financiero, lo que significa casi el 75 % del PIB y que permite al país contar con una musculatura de recursos propios para implementar políticas a favor de los más necesitados del país.

Así también, ponderó que otro de los pilares haya sido el articular el capital financiero con el capital productivo en el que el Estado está presente como un interfaz de regulación y potenciación que permitió que los flujos de acción económica, producción, ahorro, crédito y financiamiento se modulen unos con otros.

Finalmente, el presidente en ejercicio también ponderó la creciente diversificación económica del país, se mejoraron las exportaciones no tradicionales, las mismas que se busca incrementar en las siguientes gestiones, a ello se suma que se obtuvo resultados positivos en la producción agropecuaria, además de ser uno de los sectores que más creció; el Estado también se involucra en la industrialización, por lo que García Linera aseveró que uno de los retos es la industrialización del gas, del litio, el uso del Centro de Investigaciones y Desarrollo Nuclear, entre otras grandes inversiones.