El presidente en ejercicio anunció una inversión de tres mil millones de dólares y demandó voluntad y esfuerzo para construir una ruta patriótica tarijeña

Sábado 14 de abril de 2018

(TARIJA).- “En los siguientes ocho años van a recibir cerca de tres mil millones de dólares de la renta petrolera y hay que redireccionar las inversiones (…), tiene que haber voluntad y esfuerzo; yo veo todavía muchas diferencias, muchos desacuerdos y hay que tejer, con mucha paciencia, la ruta patriótica tarijeña”, afirmó el presidente del Estado en ejercicio, Álvaro García, este sábado, en la sesión de honor por los 201 años de la batalla de la Tablada.

La autoridad de Estado, también, detalló que para esta gestión 2018 se hará una inversión de 750 millones de dólares para la explotación, transporte y comercialización de gas; el año 2019, la inversión alcanzará a 1.290 millones de dólares; en 2020, será de mil millones de dólares; en 2021, será de 600 millones de dólares y hasta el año 2025 esta alcanzará a 4.400 millones de dólares solo en el sector de hidrocarburos del departamento de Tarija.

Así también, informó que en este departamento existen más de 80 pozos de gas y en los 11 años del actual gobierno nacional se realizó una exploración de 39 nuevos pozos, a ello se debe la importante inversión economía que se planifica.

En la ocasión, la autoridad nacional también demandó diversificar los servicios para mejorar las condiciones económicas de Tarija y no solamente depender de los recursos provenientes de la renta petrolera, pero ponderó que en la actualidad los tarijeños, silenciosamente, trabajaran en mejorar la producción agrícola, la cual contribuye a la base del crecimiento económico local.

“Mientras Tarija, en conjunto, cayó a menos dos puntos, la actividad agrícola creció medio punto; el transporte creció en seis puntos y, el año 2015, que es el peor momento que vive la producción boliviana de gas, la agricultura crece 3,3 %; la manufactura crece 2,5 % y esa es una muy buena noticia”, manifestó al destacar el aporte del sector productivo tarijeño, el cual durante los últimos años continuó con este ritmo.

García Linera también indicó que en la actualidad existe un repunte del precio internacional del barril de petróleo y que este se expresará en un incremento en los presupuestos planificados para la gestión 2018, pero reiteró que es importante continuar con la diversificación de la actividad económica y no solo apoyarse en la de hidrocarburos, para lograr que la misma sea sostenible.

En este contexto, explicó que esta medida de diversificar la actividad económica también fue aplicada por el gobierno nacional lo que le permitió tener un crecimiento mayor al de los países de la región a pesar de la crisis económica mundial y recalcó que si se sigue así, el crecimiento continuará en ascenso, pero también se debe al trabajo de las y los bolivianos.

“Todo el mundo ha tenido problemas, el continente en general ha tenido problemas, Argentina ha crecido, en un 1 %, Chile, en 1,2 %; Perú crece en 2,5 %; Brasil decrece y Bolivia tiene, por quinto año consecutivo, la tasa de crecimiento más alta de Sudamérica, ¿por qué?, porque hemos diversificado la economía, no somos un país meramente extractivista (…), el extractivismo para Bolivia representa el 12 % de su riqueza, gas y minerales 12 %; el resto, 88 %, son agricultura, manufactura, pequeña industria, comercio, transporte, turismo, servicios, eso ha permitido que Bolivia sea el país que más ha crecido”, explicó detalladamente.

El mandatario de Estado, también informó que los créditos de la banca para el sector productivo de Tarija, en el año 2006, alcanzaron los 20 millones de dólares; y que en el año 2017, crecieron hasta los 307 millones de dólares, esto debido a las bajas tasas de interés tanto en lo productivo como en la construcción.

En la ocasión, el presidente en ejercicio informó que el gobierno nacional aprobó un fideicomiso de 60 millones de bolivianos, a parte de los anteriores que ya se ejecutan, y pidió a las autoridades locales coordinar para que ese dinero sea utilizado para concluir las obras que aún se encuentran pendientes y regularizar los pagos a las empresas.