CONFERENCIA MAGISTRAL UNIVERSIDAD ECONÓMICA DE PRAGA LUGAR: PRAGA-REPÚBLICA CHECA

Jueves 30 de abril de 2015

Inicialmente, quiero agradecer a la rectora de la Universidad de Economía de Praga, a Lourdes Daza, del Centro de Estudios Latinoamericanos, por esta amable invitación que me han hecho para venir a compartir con todos ustedes algunas experiencias de lo que viene sucediendo en América Latina en general y, en particular, en Bolivia.
Hago llegar un saludo a los embajadores que nos acompañan de las hermanas repúblicas y a los estudiantes presentes.
Comentaba, hace unos minutos atrás, con la rectora y el Decano de la Facultad de Economía que Bolivia queda muy lejos de Praga, desde donde estamos ahora, el país checo, deben ser unos 15 mil kilómetros, por lo menos, de distancia. Seguramente, ustedes han oído hablar muy poco de Bolivia, un país ubicado en el centro del continente latinoamericano, tenemos diez millones de habitantes, una extensión de cerca de un millón cien mil kilómetros cuadrados; extenso para la cantidad de personas que vivimos allá, y tenemos una larga historia de dominación colonial que duró más de 300 años y una historia republicana marcada por dictaduras militares y, un corto tiempo, 30 años, de gobiernos democráticos, una historia muy dramática.
Somos de un país que perdió la mitad de su territorio en guerras con países vecinos y, justamente, en una de esas guerras, entre los años 1932 y 1934, una de las empresas que proveyó de armas a Bolivia para su defensa fue una empresa checa, la empresa Zbrojovka Brno. Luego, después de mucho tiempo, en Bolivia se tiene una empresa muy conocida, una empresa que también he visto acá, el dueño es checo, la empresa de calzados Bata y cuando yo era joven, hace 30, hace 20 años atrás, había una empresa que llevaba motocicletas muy famosas, muy resistentes, una marca que se llamaba Java, allá se decía Jawa.
Quiero contarles que la relación económica entre Bolivia y Checoslovaquia, cuando se la tenía, ha construido una historia importante en los años 40, 50, 60, hasta los años 70 del siglo XX y luego hubo como un distanciamiento que, ojalá, esta visita mía, este encuentro de información, pueda ir revirtiendo. El interés nuestro es el de potenciar los vínculos, en general, con toda Europa y, en particular, con el país checo y otros países del centro de Europa que están desplegando procesos de modernización de sus economías.
Yo he preparado una sucinta información que les va a brindar un panorama general de los procesos políticos y de los procesos económicos que vive hoy mi país y, hemos quedado en que después de esta charla, podría responder algunas preguntas, unas tres o cuatro preguntas que ayudarán a precisar esta breve exposición.
Quiero agradecer a la intérprete que pudo traducir al checo mi exposición, lo que va a permitir que ustedes puedan tener de una forma más asequible la idea principal.
Inicialmente, quisiera comenzar a hablar sobre el tema político, que luego, va a tener su influencia en el tema económico.
Es, el concepto de Estado, en el sentido weberiano, porque Max Weber definió al Estado como una estructura política que monopoliza la violencia legítima y yo he querido hacer una sumatoria de varios autores conocidos por ustedes para dar una idea de lo que entiendo por el Estado que es más que el gobierno, el Estado sería una estructura más amplia.
Defino al Estado como una trama de fuerzas de larga duración histórica, con base territorial, dirigidas a monopolizar y administrar, de manera centralizada, ciertos temas; el profesor Norberto Elías se fijó y estudió, en Europa central, el proceso de monopolización de los impuestos.
La construcción del Estado surge con el proceso histórico de concentración y de creciente monopolización de los impuestos, el Estado moderno es la definición que nos da Norberto Elías, el Estado como el monopolio de la acción impositiva de una sociedad. Eso sucede pero hay más que eso, el profesor Marx Weber, alemán, a principios del siglo XX planteó que el Estado también era el monopolio de la coerción legítima, de la violencia legítima, es decir, el uso de la policía, de las fuerzas armadas, de la legalidad, de las leyes, de las cárceles y de los procedimientos coercitivos.
El Estado también monopoliza el uso y la administración de los recursos comunes y de los recursos públicos.
Y, por último, el monopolio es el Estado, esta es la definición que más me gusta, es el monopolio de los universales de una sociedad, el Estado es el proceso de monopolización de las ideas sobre lo universal, lo general, lo común y lo público que tiene la sociedad.
He colocado, ahí, al Estado como administración y construcción de los sentidos de universalidad duradera que cohesionan a una sociedad la identidad, la legalidad y la educación. Si ustedes se fijan, esta definición de Estado nos permite recoger varias lecturas contemporáneas de la sociología, monopoliza los impuestos, la coerción, los recursos comunes y monopoliza el concepto de universal o los universales que guían el comportamiento de las personas.
He mencionado cuatro funciones de todos los Estado. El Estado checo, el Estado boliviano, el Estado ruso, el Estado norteamericano, el Estado chino o el Estado brasileño que cumple con estas cuatro grandes funciones: monopolios de los impuestos, de la coerción, de los recursos públicos y de lo universal, de los universales dominantes; cada uno de esos cuatro componentes de la función del Estado, a la vez, tiene tres elementos constitutivos: la correlación de fuerzas, es decir, hay bloques de la sociedad, coaliciones de la sociedad que tienen mayor influencia que otros.
En cualquier Estado moderno no todas las personas tienen la misma capacidad de influir, muy bien, los bloques que tienen mayor capacidad de influencia y los sectores sociales que tienen menos capacidades de influenciar, ambos conforman uno de los componentes internos del Estado.
El segundo componente de cada una de las cuatro funciones lo conforman las instituciones, normas, reglas y procedimientos que vuelven regular, que vuelven rutina, que vuelven funcionamiento institucional a esa correlación de fuerzas.
Y el tercer componente de toda construcción estatal la constituyen las ideas fuerza, las ideas diligentes que permiten juntar voluntades y que permiten una adhesión moral entre gobernantes y gobernados. Esto es muy importante no solamente para entender la política sino también para entender la economía.
El Estado y la economía son, mitad, estructuras, recursos y medios; y mitad, ideas, y carencias. Si algo he aprendido, en ocho años en el gobierno, es eso, que el Estado es la estructura más idealista que conozco en el mundo, Hegel tenía razón más que Marx en este caso, el Estado es materia, instrumentos, medios, instituciones y coerción pero, también mitad son ideas fuerza e ideas movilizadoras.
Fíjense, agarren el dinero, es un papel, pero ese papel me permite ir a comprar la comida, me permite pagar el bus, me permite pagar el transporte, la luz y el agua; ¿por qué ese papel vale más que este papel (una hoja de papel bond)? La función del dinero es material que simboliza recursos, pero es un símbolo, es idea, es creencia, la mitad de las cosas que pasan en la economía tienen que ver con las ideas, con las creencias, con los simbolismos, lo mismo pasa en el Estado. Entonces, resumo esta parte teórica para entender lo que está pasando en Bolivia.
El Estado tiene cuatro funciones, cuatro monopolios, cuatro centralizaciones: monopolio de los impuestos, monopolio de la coerción, monopolio de los recursos, monopolio de los universales y cada uno de esos cuatro monopolios tiene tres componentes: correlación de fuerzas sociales, qué gente tiene más influencias, instituciones para el monopolio y creencias para el monopolio.
Tenemos una definición más analítica de lo que vamos a entender por el Estado de la sociedad moderna. Con este pequeño marco teórico, quiero contarles cómo era el Estado y cómo era la economía en Bolivia hace diez, veinte y treinta años atrás. Así como sucede en buena parte de Europa, se impuso una corriente política y económica llamada neoliberalismo o economía de libre mercado que se impuso en Bolivia. El llamado neoliberalismo tiene un componente político y otro económico, me fijo rápidamente en el componente político que va a influir en el componente económico.
¿Quiénes pertenecían al sector dirigente de las decisiones en el Estado boliviano, hace diez, veinte, treinta años? Era una coalición dominante, el capital extranjero fundamentalmente en hidrocarburos, gas, petróleo; en minería y en electricidad; una fuerte presencia del capital extranjero brasileño, francés, español e inglés.
En minería existía presencia del capital extranjero norteamericano, japonés y coreano; en electricidad, presencia del capital extranjero inglés, canadiense y norteamericano. Este sector, que privatizó las empresas del gas, del petróleo, las telecomunicaciones, los ferrocarriles y la línea aérea, era uno de los componentes de lo que llamamos la coalición dominante, el conglomerado de personas que tienen mayor influencia en la toma de decisiones.
En segundo lugar, los organismos de apoyo internacional, fundamentalmente, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a mi país, cada seis meses, mandaban una misión del Fondo Internacional y había que rendir examen en temas de devaluación, en temas de déficit fiscal, en términos de privatización de empresas públicas, de reducciones salariales, de desregulación del mercado laboral. Si aprobábamos ese examen, le daban a Bolivia créditos, pequeños, de estos dos organismos. Todo incremento salarial era definido por el Banco Mundial; no había relación empresarios-trabajadores-gobierno, esta lógica socialdemócrata no había en Bolivia, era gobierno con el Banco Mundial, era gobierno con el Fondo Monetario Internacional los que definían incrementos salariales, tasas de interés bancario e inversión pública.
El tercer actor político activo de esta coalición diligente era la embajada norteamericana que incidía en un conjunto de decisiones de política interna, como: quién podía ser ministro o quién no, quién podía ser comandante de la policía, quién podía ser comandante de las fuerzas armadas y, por supuesto, el empresariado pequeño local, fundamentalmente vinculado a la agricultura de la soya, del azúcar, a la banca y al pequeño comercio. Había un empresariado local, pero subordinado y está en el grupo de instituciones y de fuerzas que tenían más influencia en la toma de decisiones gubernamentales, en el control del parlamento, en la definición de los presupuestos, en la definición de las inversiones y en la definición de los mercados.
El segundo componente del llamado Estado neoliberal era el sistema de instituciones, esta coalición ¿a través de qué mecanismos ejecutaban y transmitían el conjunto de sus decisiones?, había un régimen de democracia liberal después de las dictaduras. Bolivia vivió un tiempo de dictadura que llegó hasta el año 1982, año en el que se inició un período de democracia liberal representativa, un sistema de partidos políticos conservadores, organismos no gubernamentales encargados de las políticas sociales para paliar la pobreza y la presencia de Usaid y de la DEA en el control y la regulación de la policía y la justicia. Esta era, si ustedes quieren, los mecanismos de las instituciones que tenían o que viabilizaban las decisiones de la coalición dominante. Las ideas fuerza, las ideas que atraían, las ideas que movilizaban las creencias de profesores, estudiantes, gobernantes y medios de comunicación. Ideas fuerza, estas cuatro: privatización y reducción del Estado, el Estado era malo, era ineficiente y había que reducirlo, inversión extranjera como el único motor para salir adelante en la economía, había que entregar todo a la inversión extranjera, incluso el abastecimiento del agua una privatización absoluta y salvaje, si ustedes quieren.
Segunda característica de la economía neoliberal en Bolivia, la expropiación de los recursos naturales y de los recursos comunales. En Bolivia tenemos, que junto con la vida urbana, hay comercio y transporte; alrededor existen las comunidades indígenas campesinas que tienen una larga data de decenas, centenas de años y esas comunidades indígenas tienen recursos comunes, no estatales, que son recursos comunales, como por ejemplo, sistemas de agua y de riego que no son del Estado, no son privados, son comunales; como tierras de pastoreo que no son estatales, no son privadas, son comunales. Lo que hizo el neoliberalismo es buscar privatizar parte de estos recursos comunales, especialmente los sistemas de agua y de riego de las propias comunidades.
El tercer componente, mercantilización de la naturaleza, Bolivia, no sé cómo será en el país checo, tiene, cerca de un 20 % de su territorio declarado como parques nacionales. Eso está muy bien, pero esos parques nacionales que permiten proteger la biodiversidad de mi país, que tiene tres pisos ecológicos: altiplano, a 4000 metros sobre el nivel del mar; valles, 2500 metros y Amazonía 50 metros sobre el nivel del mar. Los parques están ubicados en zonas amazónicas, y, qué sucedió, en estos tiempos, esos parques fueron entregados bajo administración y control de instituciones extranjeras norteamericanas y privadas que se comprometían a proteger los bosques, ellos los cuidaban y dejaban al Estado unos cuantos millones de dólares, a eso hemos llamado la mercantilización de la naturaleza.
La cuarta característica del neoliberalismo en mi país es la externalización del excedente. ¿Qué es la externalización del excedente? Que los recursos que se generan del gas, del petróleo, de la electricidad y de las telecomunicaciones eran exportados hacia afuera. El excedente económico, es decir, la ganancia se exportaba, la ganancia empresarial no se retenía en el país. Entonces, nos convertimos en un país que exportaba gas, que exportaba petróleo, que exportaba minerales y que exportaba dinero, un país tan pobre, pero exportaba dinero a partir de esos procesos de privatización.
El quinto componente es lo que se llama desregulación salarial, es decir, la ruptura de los acuerdos del Estado de bienestar, del wolfgang state, de los años 30, 40 y 50 que proporciona la seguridad social y estabilidad laboral a los trabajadores, se rompió eso; evidentemente, la clase obrera boliviana no es muy grande, un 20 % de la fuerza laboral es asalariada pero ese 20 % tenía un conjunto de beneficios: estabilidad laboral, seguridad social, atención médica y vida sindical, este mecanismo de Estado de bienestar, en pequeña escala, fue roto y surgió la libre contratación y los procesos de precarización de la fuerza laboral cuyas principales víctimas son los jóvenes que no tiene un trabajo seguro y se la pasan la vida de un trabajo de tres meses, a otro de cinco semanas, a otro de medio año, a otro de año y medio, se convierten en obreros nómadas, profesionales nómadas, por la desregulación salarial.
La sexta característica, la acumulación económica neoliberal. Esta es tratar a los pobres no como ciudadanos sino como marginales. Una cosa son las políticas de incorporación de los sectores más vulnerables a la actividad económica y la otra es el apartheid económico con políticas meramente de asistencialismo para que no mueran de hambre los pobres se convierten en un tema que se relega a ONG y a políticas de asistencialismo y no son políticas de inclusión sino meramente de asistencialismo.
Y la última característica de la economía Boliviana, hace 20 años atrás, es la liberalización de los mercados. Se abren las fronteras y si en Argentina se produce azúcar más barata porque son más eficientes, entra azúcar argentina y se arruina la producción boliviana; si en Brasil se produce aceite de soya más barato porque es una economía de escala más grande, se abren las fronteras para que entre aceite de soya y los productores de soya boliviana queden arruinados. Se abren los mercados y se somete a la libre oferta y demanda regional y continental el abastecimiento de productos. Este es un proceso, digámoslo así, de destrucción del empresariado boliviano, no se le da oportunidad de que mejore su rentabilidad, de que mejore su competitividad, no, simplemente se abren las fronteras y si puede vender más barato que Brasil o que Chile o que Estados Unidos bien, y si no puede, mejor que desaparezca, una especie de ley de la selva.
Esto era lo que sucedía en Bolivia en cuanto a economía, entre el año 1985 y 2005, 20 años de régimen neoliberal, en lo económico. Uno puede aumentar más componentes, existen estudiosos de esto, pero básicamente esas son las características del neoliberalismo en Bolivia.
¿Qué pasó? Hubo problemas. No funcionaba. Llegó la inversión extranjera, se apropió del gas, del petróleo, de los minerales, de las telecomunicaciones, de la luz eléctrica, del agua y de los ferrocarriles. Inicialmente, hubo una fuerte presencia de capitales externos pero, con el tiempo, los capitales externos sacaban más dinero del que traían para una economía pequeña de diez millones de habitantes, no es un mercado muy grande. Entonces, un capitalista viene, extrae recursos naturales y, en vez de invertir en el mismo país, le resulta más cómodo invertir en otro país donde hay mayor cantidad de gente. Argentina tiene 80 millones de habitantes; Brasil 190 millones de habitantes; es más fácil llevar ahí el dinero que a un pequeño país de diez millones de habitantes donde hay pocos consumidores. Entonces, el capital se iba, hubo problemas de déficit fiscal, el Estado comenzaba a gastar más de lo que tenía, problemas de estancamiento laboral, de estancamiento salarial, de abastecimiento, problemas de insatisfacción, nos habían prometido que el libre mercado era el paraíso, nos habían dicho que el libre mercado nos iba a convertir a los bolivianos en la Suiza de América Latina y, en verdad, no éramos Suiza, éramos Burundi. Algo estaba mal.
La gente esperó 20 años, en los que siguieron diciendo, algún día seremos como la Suiza europea, pero tu condición de vida sigue igual, viene un proceso de frustración colectiva y cuando se dan las frustraciones colectivas se generan las crisis de Estado, las crisis estatales. Los años 2000, 2003 y 2005, Bolivia vivió una crisis estatal y una crisis económica profundas, el crecimiento económico en promedio 2,5, 2,8 y 3 % de crecimiento en los años neoliberales se estanca; baja al 2 %, baja al 1 %, baja a 0 % la inversión pública social, se derrumba la inversión extranjera, se detiene, e incluso se vuelve negativa. Comienza a salir más dinero de Bolivia que el que entra, se incrementa el desempleo, se incrementa el malestar y surge una crisis estatal.
¿Cuándo surge una crisis estatal? Supongo que aquí se puede hacer una analogía con lo que sucedió en 1989, se presenta una crisis estatal cuando la coalición dominante, las instituciones y las ideas rectoras, las ideas seductoras de la sociedad comienzan a debilitarse, comienzan a resquebrajarse, eso es lo que pasó en Bolivia. Frente a esa coalición dominante surge otra coalición a la que vamos a denominar coalición emergente. ¿Quiénes aparecen como coalición emergente? Los movimientos sociales indígenas, obreros campesinos urbanos y juveniles. Inicialmente, es el movimiento indígena campesino, se estaba empezando a expropiar los sistemas de agua, los sistemas tradicionales de más de 800, mil años que eran suyos, eran comunales y al ser expropiados comienza a haber una movilización del sector indígena campesino que es el primero en salir en defensa de sus recursos comunales; no estatales, no públicos, sino comunales y alrededor del sector indígena campesino se van articulando los sectores obreros, jóvenes desocupados y pobladores de las ciudades que carecen de servicios básicos.
La segunda característica de una crisis estatal es que surgen otras ideas, a las ideas dominantes de libre mercado y globalización, e inversión extranjera; comienzan a surgir otras ideas, en pequeño, pero que comienzan a expandirse; otras ideas que comienzan a ser revisadas por los jóvenes, otras ideas que despiertan entusiasmo entre los humildes, otras ideas del futuro que comienzan a despertar la adhesión de dirigentes sindicales y de trabajadores. En los años 2003 y 2005 surgió un nuevo conjunto de ideas movilizadoras con una virtud que no solamente emergía como idea atractiva, como ideario articulador, sino que surge un ideario movilizador.
¿Cuáles son estas nuevas ideas? Básicamente, tres: plurinacionalidad, es decir, los indígenas que habían sido excluidos de las instituciones del gobierno, del parlamento, de la justicia y de la economía reclaman su derecho a ser ciudadanos, a participar como cualquier boliviano en los poderes públicos, en el parlamento, en el gobierno, en la justicia, en las instituciones y en la economía a eso le llamamos la emergencia del movimiento indígena y de la plurinacionalidad.
Hago un paréntesis, en Bolivia existen 36 naciones indígenas, cerca del 47 %, 50 %, según el último censo, pertenecen a un pueblo o nación indígena y estos sectores siempre habían quedado al margen de los sistemas de decisión, pues emerge la demanda de participar y ser considerados ciudadanos plenos, de que se acabe la discriminación.
Una segunda idea movilizadora va a ser la de nacionalizar aquellos recursos públicos que habían sido privatizados, especialmente el gas. En Bolivia va a haber dos grandes movilizaciones, dos grandes “guerras” internas, la llamada Guerra del Agua, una movilización campesina y urbana para que no se privatice el agua y una movilización, una guerra (la Guerra del Gas) para recuperar el control del gas y del petróleo, en la que hubo muchos muertos, con movilización, con tanques en las calles, con represión, con persecuciones y en ambas movilizaciones el pueblo va a triunfar. En el primer caso, se va a expulsar a una empresa norteamericana que estaba privatizando los sistemas de agua y, en el segundo, la gente va a triunfar y va a aprobarse una nueva ley de hidrocarburos que establece un nuevo régimen impositivo a las empresas extranjeras.
Toda crisis estatal se da mediante la contraposición de ideas a la coalición dominante, a las ideas dirigentes, de manera expansiva, otros grupos movilizados que comienzan a tener influencia; luego vendrá lo que llamamos, con Gramsci, este pensador italiano que me cae muy bien, él llama empate catastrófico.
¿Qué es el empate catastrófico? Cuando las ideas dominantes y la coalición dominante se confrontan con otras ideas emergentes y otra coalición emergente y ninguna cede, uno no puede dominar y el otro no se deja dominar, no cede y el otro tampoco logra avanzar y se da un período, de meses, como de equilibrio de dos bloques con capacidad de movilización territorial, a ese momento llamamos el empate catastrófico. ¿Por qué es catastrófico? Porque el país está paralizado, ni los de arriba se van abajo, ni los de abajo se van arriba, sino que se quedan al medio: empate catastrófico.
Luego viene lo que, recogiendo de la física, de la termodinámica, del premio Nobel Ilya Prigogine, se recoge el concepto de punto de bifurcación, es el momento en que la crisis tiene que resolverse, el empate catastrófico no puede durar porque paraliza a la sociedad, desgasta las energías de la sociedad, tiene que resolverse. El punto donde va a resolverse, ya sea regresando a la vieja coalición o ya sea consolidándose la nueva coalición, es el punto de bifurcación, se crea un orden nuevo del caos. Ilya Prigogine lo usa para estudiar el movimiento de los gases y él habla de la creación de una estructura del orden a partir del caos. Yo lo uso mucho de los físicos y este es un invento mío, el momento robesperiano que es el momento en que la crisis se resuelve por la fuerza o por la confrontación y la medición de fuerzas.
Lo que les estoy describiendo con estos conceptos son los tiempos de la emergencia de Evo Morales, de nuestro Presidente Evo, como líder sindical, campesino, dirigente, como líder social que se moviliza y que se articula con sectores urbanos, que se articula con sectores obreros en una coalición socio política. El momento en que el Presidente Evo gana las elecciones con el 54 % del voto, primer presidente indígena en Bolivia después de 480 años en que no había gobernado ni un solo indígena, y gana con una mayoría incuestionable, gana las elecciones pero no tiene el poder, porque el parlamento le es adverso todavía, la economía le es adversa, pero gana el Ejecutivo y se da el momento del empate catastrófico y estos momentos son los que el Presidente Evo y el gobierno enfrentan una serie de conspiraciones y sublevaciones.
El año 2008, hace muy poco, Bolivia tiene nueve regiones, que llamamos departamentos, seis regiones no gobernábamos, no podíamos ir a esas regiones, no podíamos aterrizar en los aeropuertos, no podíamos ir a las plazas porque los sectores conservadores no nos lo permitían, nos bloqueaban los aeropuertos; si nos movilizábamos a esa región, nos colocaban barreras, nos bloqueaban las calles, los caminos y quemaban las instituciones; es un momento como que de golpe de Estado, pero logramos sobrevivir, ¡por suerte!
¿Cuál es el resultado? En términos estatales, una nueva estructura estatal que le hemos llamado Estado Plurinacional. ¿Cómo conviven con 36 naciones en un país? Entonces, la manera de coexistir 36 naciones es el Estado Plurinacional, una nación estatal: Bolivia y 36 naciones culturales dentro de Bolivia, la aymara, quechua, guaraní, mojeña, trinitaria y demás. La nación estatal une a todos, en la nación cultural se respeta el idioma, las tradiciones, los héroes y la educación de esa nación en un ámbito territorial.
Es otro esquema, es: todos formamos parte de una gran nación estatal, Bolivia, y dentro de la nación estatal existen naciones culturales con derechos a la educación, a su cultura y a sus tradiciones; en ese ámbito territorial.
Se conforma una nueva coalición dominante, ¿quién gobierna hoy en Bolivia?, no es un partido, el Movimiento al Socialismo o Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos, así se llaman, en verdad es una coalición de sindicatos y de comunidades indígenas, campesinas y obreras que, a veces, se expande y, a veces, se contrae. No es un partido en el sentido que conocemos contemporáneamente, de afiliados. ¿Quiénes somos? Un gobierno de movimientos sociales, de jóvenes, de campesinos, del movimiento obrero y el movimiento barrial; se han unido, han asistido a las elecciones y han ganado, es como un movimiento socio-político, es como que los gremios y los sindicatos se convierten en una estructura electoral, no conforman un partido aparte, sino que ellos se inscriben y ganan las elecciones.
Es una cosa un poco rara, estoy haciendo memoria de cómo surgió el Partido Obrero Socialdemócrata alemán, en los años 1890, en 1910, más o menos parecido. El Partido Obrero Socialdemócrata alemán fue una coalición de sindicatos obreros, en un principio y luego se convirtió en una estructura partidaria y la estructura social quedó separada. En Bolivia es algo parecido, son sindicatos y comunidades, asociaciones que se unifican y se convierten en uno y van a elecciones, eligen diputados, senadores y presidente, más o menos es así lo que ahora sucede en Bolivia, se unen el movimiento obrero, organizaciones urbanas, intelectuales y profesionales, como mi persona, que fui invitado por el Presidente Evo para acompañarlo.
La segunda característica de las instituciones, hoy, en Bolivia: existe una dualidad institucional, están las instituciones de democracia representativa, hay democracia representativa, se celebran elecciones cada cinco años, elegimos al parlamento, va a haber elecciones en octubre de 2014; hay un régimen de autonomías, está el gobierno nacional, los gobiernos departamentales y están los municipios. El Estado tiene tres pisos: el gobierno nacional, los gobiernos departamentales con parlamento regional y con capacidad de elaborar leyes regionales; y están los municipios con la capacidad de hacer leyes municipales y con sus propios recursos.
Existe la justicia ordinaria y los tribunales, esta es una estructura, pero también existe otra estructura de toma de decisiones: los movimientos sociales y la justicia indígena que ha sido reconocida por la Constitución.
Les contaré un poco de cómo funciona esto, es un poco radicalizado. En los años 90 y 2000, para poder ser diputado, senador del parlamento o comandante de las Fuerzas Armadas todos los políticos buscaban tener la visa en su pasaporte para entrar a Estados Unidos. Tener la visa para entrar a Estados Unidos era una especie de bendición de Dios, certificado de aprobación, entonces, cada vez que la embajada norteamericana hacía una fiesta, el 4 de julio, todos los políticos hacían fila de cinco cuadras para ver si eran bendecidos por la embajada norteamericana y si a ésta se le ocurría que había que vestirse de vaquero con su sombrero, todos los políticos estaban haciendo fila con sus sombreros, grotesco. Ahora, para poder ser diputado, para poder ser senador, los políticos jóvenes ya no van a la embajada, lo que hacen es conseguir el apoyo de los sindicatos, del sindicato de obreros, del sindicato de electricistas, de la federación campesina de La Paz, de la federación campesina del Chapare y cuantos más sellos tienen de sindicatos, mayores posibilidades de tener apoyo para ser candidato a diputado, a senador, a alcalde o concejal, eso un poco les grafica cómo han variado las instituciones influyentes en mi país.
Uso este concepto del filósofo francés Jean Paul Sartre, el horizonte de época y las ideas fuerza, y ¿cuáles son las ideas hoy en torno a las cuales se agrupan la academia, los sindicatos, los políticos, los medios de comunicación?, las ideas fuerza, yo le llamo el horizonte de época contemporáneo, estas son las ideas: plurinacionalidad, es decir naciones indígenas con derechos, Bolivia como unidad y naciones indígenas en su interior y la existencia de un gobierno de indígenas después de más de 500 años, ¡al fin indígenas forman parte del gobierno, de la presidencia, de los ministerios, del parlamento, del senado, del sistema judicial, al fin!
En Bolivia se ha dado una especie de fin de apartheid tan brutal como el que había en Sudáfrica, solo que nosotros no hemos tenido guerra civil, no ha habido guerra civil de la envergadura que hubo en Sudáfrica, pero la democratización de los poderes públicos es similar. Hoy ustedes, cuando vayan a Bolivia van a poder ver junto a la persona de saco y corbata al compañero con su traje típico, su traje indígena o la pollera o el vestido, indistintamente, en todos los niveles de decisión de mi país.
La tercera idea es el concepto de nacionalización y economía plural. No estoy hablando de estatización de la economía, nacionalización selectiva de la economía.
Y el cuarto componente es la protección, o mejor, la combinación entre desarrollo, modernidad y políticas ambientales, es decir, protección de la Madre Tierra, que es contradictorio, el desarrollo industrial absorbe materias primas, procesa y deja desechos tóxicos y la protección del medio ambiente te dice “no toques el medio ambiente, no lo toques, no lo afectes”. Es un hecho contradictorio: desarrollo y Madre Tierra es una cosa contradictoria y uno tiene que moverse en equilibrio a cada momento para hacer una fábrica, una empresa, para perforar un pozo de gas, para construir una hidroeléctrica o para hacer una termoeléctrica, se tiene que estar, permanentemente, equilibrando necesidad de desarrollo industrial, necesidad de protección de la naturaleza y reducción de efectos medioambientales, eso se ha convertido en un paradigma constitucional en mi país. En Bolivia hemos aprobado una ley con los derechos de la Madre Tierra, en Bolivia la tierra, la naturaleza, tiene derechos, es un sujeto de derecho y si alguien quiere hacer una empresa de cemento, alguien quiere perforar un pozo o abrir una mina para extraer minerales tiene que tener un conjunto de limitaciones y de compromisos medio ambientales para regular sus efectos destructivos.
¿Cuáles son las características de lo que hemos llamado economía posneoliberal? No es economía socialista, no es economía comunista, no es economía de libre mercado, el nombre es posneoliberal, un paso más allá del neoliberalismo, el cual lo hemos vivido brutalmente.
Son tres componentes que los voy a explicar, el primero, economía plural con liderazgo estatal, economía diversa pero con el liderazgo del Estado, no es asfixia del Estado, es liderazgo del Estado.
Segundo, retención productiva del excedente, excedente económico. Y, por último, la demanda social, uso este concepto del economista regulacionista francés, Robert Boyer, que usa el concepto de la composición de la demanda social, yo uso ese concepto.
Veamos el primer componente ¿qué es economía plural con liderazgo estatal? Primero, hemos nacionalizado los sectores estratégicos de la economía que generan ganancias, que generan excedentes. No hemos estatizado toda la economía, hemos estatizado tres o cuatro sectores claves y decisivos: el gas y el petróleo que a Bolivia le generan el 45 % de sus exportaciones; exportamos alrededor de 13 mil millones de dólares, en euros sería, aproximadamente, ocho mil millones de euros de exportación. El 45 % de esas exportaciones es de gas y petróleo, esa área hemos nacionalizado.
El Estado ha pasado a participar el Producto Interno Bruto del 15 al 88 % se ha multiplicado la presencia del Estado en la generación de riqueza en el país. Esta es una buena cifra, hay que mantenerla, para un país pobre, en crecimiento, este liderazgo es bueno.
Pero van a decir, “oye, Álvaro, ¿por qué han privatizado?”, porque las empresas extranjeras traen capital, traen conocimiento y traen mercados, pero no traen la comprensión de lo que necesitamos en el país, no les importa lo que pasa en el país, no tiene por qué importarles lo que pasa en el país. No vamos a pedir a la empresa alemana que se preocupe de los campesinos que viven en condiciones muy pobres, no tiene por qué importarle. ¿A quién le tiene que importa eso? A los que vivimos en el país, qué le importa a la empresa extranjera invertir y ganar, tiene derecho a ganar, pero no puede ser que le entreguemos a la empresa extranjera la conducción del gobierno; eso hicimos nosotros y nos fue muy mal. No lo hagan nunca, si alguien pensara que eso es bueno. La inversión extranjera tiene que venir, pero es el gobierno el que tiene que decidir dónde, cómo y qué hacer con el dinero que me pagan los impuestos, ¿en qué lo uso?, pero si entrego todo a la empresa extranjera, la empresa extranjera va a hacer lo que sabe hacer ¡ganar! Y si exportar las ganancias, es lo mejor, lo va a hacer y te va a dejar el país sin recursos.
Bolivia se ha abierto a la inversión extranjera, no es que hemos echado a la inversión, extranjera la hemos abierto, pero la hemos incorporado como ofertante de servicios, en gas, por ejemplo, tenemos contrato con Petrobras, de Brasil; tenemos contrato con Total, de Francia; con Repsol, de España, tenemos contrato con BG, de Inglaterra, y está yendo Gazprom, de Rusia y una empresa china. Hemos abierto las puertas a la inversión extranjera con una condición: el Estado define las áreas en las que van a trabajar, el Estado define el porcentaje de impuestos que tienen que pagar, al principio, se fueron pero luego regresaron.
Hemos nacionalizado sectores estratégicos, hemos abierto la inversión extranjera en áreas como ofertante de servicios y el Estado regula los impuestos y los lugares dónde pueden trabajar; se da la regulación en los mercados en ciertas áreas como la luz, ciertos alimentos, el combustible, las tasas de interés y otras. El Estado regula, estudia cómo está la economía, sube la tasa de interés o las mantiene, ayuda a subvencionar los alimentos, especialmente, para los sectores más pobres, es decir, ustedes tienen un Estado que entiende las reglas del mercado, pero que también las sabe limitar cuando ve por conveniente hacerlo o las sabe abrir cuando ve que es conveniente.
Hemos ampliado y fortalecido al sector empresarial boliviano, estamos transfiriendo recursos y tecnología a los sectores muy reprimidos de la economía campesina, hemos respetado y ampliado las llamadas tierras comunitarias; en Bolivia existe tierra privada para producir industria, también tierra campesina de uso personal y la tierra comunitaria, que no se la puede vender porque es propiedad de las comunidades campesinas y tenemos una política de interés cero en el crédito agrario para fomentar la economía agrícola.
Este es un dato interesante de cómo retenemos el excedente. Hemos restablecido lo que llamamos el govermentake de la ganancia, qué porcentaje se queda para el Estado. Del gas, el 85 % en promedio se queda con el Estado. En promedio, la inversión en gas: viene la empresa trae su maquinaria, trae su material, perfora 3.000, 4.000, 6.000 metros, encuentra gas, saca el gas, el gas es de los bolivianos, le pagamos a la empresa si es brasileña, si es francesa o si es española y de la ganancia sale de vender el gas, repartimos la ganancia, reponemos los costos, y de la ganancia, el 85 %, va para el Estado y el 15 %, aproximadamente, para el inversionista.
En el ámbito financiero, tenemos un govermentake del 50 %, en los bancos privados, existen muchos bancos privados; prestan, invierten y, al final del año, las ganancias son del 50 % para el Estado y 50 % para el ente privado. En el ámbito de la minería, vienen empresas mineras, producen mineral, reponen sus costos de producción, reponen sus costos de transporte, queda la ganancia de 55 % para el Estado y 45 % para la minería.
Con estos recursos del gas, del petróleo, de la minería y de las finanzas, el Estado ha juntado dinero para resolver temas de salud, de educación y de pobreza porque somos un país muy pobre, pero también tenemos políticas de inversión industrial; tenemos la mayor reserva de litio del mundo, el 85 % de litio del mundo está en Bolivia, estamos invirtiendo para estudiar y comenzar a industrializarlo, procesos de industrialización del gas, procesos de industrialización y mejoramiento de la economía campesina, y demás.
Es, con estos excedentes económicos, que reinvertimos en gas, en litio y en las comunidades campesinas que tienen niveles de pobreza extremos.
¿Cuáles son los estados macroeconómicos? Con la nacionalización del gas se han multiplicado los ingresos para Bolivia.
El crecimiento del PIB en tiempos de libre mercado absoluto era del 3 %, en promedio, en tiempos de economía plural es del 5 % y el año pasado fue de 6.8 %; es la segunda economía en América Latina y hasta el año 2015, vamos a duplicar en promedio a lo que era en tiempos neoliberales, este es el crecimiento de la economía plural, es un buen resultado macroeconómico.
Este es un dato revelador de los ingresos para el Estado, proporcionado por el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, el año 2005, hasta entonces se vivían tiempos neoliberales, la economía boliviana era, más o menos, en dólares: ocho mil millones de dólares; muy pequeña. En 2013 estamos hablando de aproximadamente 33 mil millones de dólares, en siete años hemos multiplicado por tres el PIB en Bolivia. Yo me estaba fijando las cifras del país checo y he visto que en doce años se ha duplicado la economía en el país, su ingreso medido en euros y el tamaño de su economía se ha duplicado. En Bolivia se ha multiplicado, en siete años, por tres, hay una mayor velocidad de crecimiento, pero la nuestra es una economía muy pequeñita, es ocho veces la de ustedes.
Por otro lado, se suele utilizar el modelo chileno como una economía exitosa y lo es, les voy a dar un dato, la economía chilena, hace siete años, nos llevaba, en crecimiento por 14 veces, la de ellos medía 14 y la de nosotros uno; después de siete años, la economía chilena nos lleva con ocho veces, al finalizar la década nos llevará con cuatro veces y para el año 2025 nos va a llevar con una vez, eso es, más o menos, lo que estamos planificando en cuanto al dinamismo de nuestra capacidad económica ¡Ojalá se cumpla eso!
La inversión pública ahora es diez veces más que en 2005, el Estado invierte diez veces más en temas sociales, educativos y productivos.
Antes, en tiempos neoliberales, el Estado siempre estaba endeudado, en déficit fiscal, es decir que el Estado gastaba más de lo que recibía, desde que está Evo Morales existe superávit fiscal.
Respecto a las reservas internacionales, fruto del comercio exterior, hasta el año 2005, las reservas internacionales eran de 1.100 millones de dólares, hoy las reservas internacionales están en 14.500 millones de dólares; hemos multiplicado por doce veces las reservas en dólares del Banco Central, ahora es muy poderoso en Bolivia antes era un pequeño banco.
Con relación a los depósitos del público, el dinero guardado por el contribuyente, por el ciudadano, en los bancos hasta el año 2005, era de tres mil millones, en promedio; y ahora, en el banco tenemos casi 14 mil millones de dólares. Al hablar de la deuda pública, tenemos un dato interesante, la deuda pública, la deuda externa, en tiempos neoliberales llegaba a más del 50 y hasta al 70 % respecto al PIB; hoy, nuestra deuda externa ha bajado al 18 % respecto al PIB, es decir que somos un país confiable lo que facilita el poder acceder a préstamos de dinero de cualquier fuente de financiamiento del exterior.
Somos el país con mayor cantidad de reservas internacionales en América Latina, las reservas internacionales respecto al PIB del país, primero está Bolivia con el 47 %; luego, Perú, Paraguay, Uruguay, Brasil, Chile, México, Colombia, Venezuela, Argentina y Ecuador. Bolivia es el país que tiene mayores reservas internacionales respecto al tamaño de su economía.
Me dirán, Álvaro, ¿todos los cambios que han hecho han espantado a la inversión extranjera? No. En tiempos neoliberales la inversión extranjera en Bolivia se elevó cuando se privatizó el gas y el petróleo y cae. Entramos nosotros y volvió a subir, con un récord, en relación a la inversión extranjera en el país checo, es poca; pero para Bolivia no, el año pasado ha sido de 1.700 millones de dólares, es decir, convivimos con inversión extranjera, la necesitamos, su tecnología y sus recursos, pero con nuevas condiciones.
¿Qué hemos hecho con estos recursos? Reducción de la extrema pobreza en Bolivia. A partir de la presencia de Evo Morales, hemos bajado la extrema pobreza del 38 % al 20 %, todavía es muy elevada; nuestro objetivo es bajar, hasta el final de la década, a 2 puntos.
En cuanto al índice de gini de desigualdad, de 0.5 hemos bajado a 0.47 y hay que bajar a un 0.35 que sería el mejor número en la escala de gini, al menos tolerable en el promedio latinoamericano. Aquí hay otro dato importante, el 10 % más rico concentraba 128 veces más riqueza que el 10 % más pobre, en los últimos años esa diferencia se ha reducido a 46, es decir, hoy, el 10 % más rico tiene el 46 veces más dinero que el pobre, sigue siendo elevado, pero hemos reducido casi tres veces y un buen promedio sería hacer que se reduzca de 20 a 1.20, 1.25, sería racional.
Quiero acabar con lo siguiente, el Decano de la Facultad de Economía me preguntaba ¿qué modelo económico siguen, Álvaro? Y mi respuesta fue la promiscuidad intelectual y económica, es decir no nos hemos apegado a una escuela, no somos ortodoxos en nada, hemos utilizado lo que se ha visto por conveniente en función a ciertos criterios básicos, reducción de la pobreza, industrializar y equilibrar las regiones, mantener grados de soberanía sobre el conjunto de las decisiones económicas a partir de esos cuatro o cinco criterios básicos, muy sencillos: te vinculas con la inversión extranjera, nacionalizas, no nacionalizas, subes impuestos, reduces impuestos, usas el mercado, regulas el mercado, modelas el mercado, abres el mercado y más.
Me decían, ¿dónde radica el éxito de una pequeña economía? Bolivia es una pequeña economía en América Latina, pero es una economía exitosa, es una economía que en medio de la crisis mundial, en medio de la crisis de América Latina, no tiene problemas importantes, no tenemos problemas en Bolivia, no hemos usado el manual nikitin de economía política, tampoco hemos usado a Friedrich von Hayek, tampoco estamos utilizando a Keynes. Usamos lo que vemos por conveniente a partir de principios básicos.
Lo interesante de esta época es que ya no hay moldes, mi recomendación a los profesores y estudiantes es que no se apeguen a una escuela, no hay nada más terrible que el apegarse a una escuela estricta y luego se pasa a la contraria, eso no marca una ruta. Los economistas son, al final de cuantas, como los filósofos, también se equivocan, solo que ellos cuando se dan cuenta pierden una clase en la universidad, pero los que sufre las consecuencias son los pueblos que pierden trabajo y dinero, hay que actuar con responsabilidad, hay que ser muy plurales, no hay un modelo posneoliberal, no hay un molde y no hay un recetario.
¿Qué cosa hay? Principios, acabar con las desigualdades, potenciar el aparato productivo, equilibrar las regiones y distribuir riqueza, sobre esos principios hay que tomar decisiones, a veces de un lado, a veces de otro, pero lo importante es que todo converja a que tu economía florezca.
¿Qué criterios le han guiado al Presidente Evo Morales? El Presidente Evo es un campesino, su Vicepresidente es un matemático, de economía no sabemos nada, todos los resultados están ahí, nos hemos rodeado de buenos economistas, obviamente, pero siempre ha habido criterios básicos en torno a los cuales moverse en la economía; soy matemático y no me voy con el cuento de las fórmulas matemáticas en economía, los economistas utilizan fórmulas triviales, demasiado simples y con eso quieren justificar el mundo. No se vayan con la econometría, ni con las fórmulas, jóvenes estudiantes, son herramientas que a veces te ayudan y a veces no; la economía no es una ciencia en el sentido matemático o físico del término ¡no!, tiene su dimensión subjetiva, tiene su dimensión de incertidumbre, entonces, uno tiene que saberse manejar con mucho más cuidado en los usos económicos.
Resumo mi exposición, agradeciendo su tiempo y su presencia, no se apeguen a fórmulas cerradas ni a escuelas de manera monolítica y ortodoxa; vean el país, estudien sus necesidades y usen de la economía distintas herramientas plurales y diversas para obtener los mejores resultados, hay momentos de mercado necesarios, hay momentos de centralización necesarios, hay momento de Estado fuerte y regulador de ciertas cosas y es como un ajedrez que hay que estar moviendo, permanentemente, en función de las variables internas: demanda, acumulación, inversión, industrialización y distribución de la riqueza, y de las circunstancias externas, mercados externos, restricciones, distancias y precios de los productos.
Entonces, en verdad, es algo que uno no puede encontrar en una sola fórmula, en un solo autor o en una sola corriente, las respuestas para un mundo diverso. La experiencia de Bolivia apunta a la pluralidad de lecturas, diversidad de herramientas económicas para obtener un único resultado.
¿Qué queremos en Bolivia? Ser una economía fuerte en el continente, una economía industrializada y una economía con equidad, sobre esos tres principios: la fortaleza de la economía es su crecimiento, industrialización y que haya equidad rápida, todas las herramientas válidas en cuanto se dirijan a ese objetivo. Esas son mis sugerencias y esa la exposición que quería presentarles a ustedes y les agradezco por su tiempo.

Muchísimas gracias.